

Una forma muy poco eficiente de alimentarnos
Según la FAO la ganadería es responsable del 18% de las emisiones de gases de efecto invernadero.
570.000 millones de litros de metano por día. 1.500 millones de vacas en el mundo. 130 veces más desechos que todos los humanos, sin constar de ningún tratamiento de desechos.
Hay 70 mil millones de animales domésticos que existen para la crianza animal. Los humanos beben 19 mil millones de litros de agua al día y 9.5 mil millones de kilos de comida al día. Pero solo los 1.500 millones de vacas beben 170 mil millones de litros al día y comen 61 mil millones de kilos al día.
La deforestación causada para el pastoreo y para la agricultura animal provoca diariamente la extinción de 100 especies incluyendo animales, insectos y plantas.
El gas metano producido por las vacas desarrollado en su proceso digestivo es 86 veces más nocivo que CO2.
El sector ganadero produce el 65% del oxido nitroso. Un gas que tiene el potencial de contribuir al calentamiento global 296 veces más que el dióxido de carbono.
Una vaca come aproximadamente 45 kilos de comida al día, y beben entre 110 y 150 litros de agua al día.
Responsable del 91% por ciento de la destrucción del amazonas.
El uso de agua domestico represente un 5% del total, El sector ganadero es el responsable del consumo del 30% de agua a nivel mundial.
Para producir 1 litro de leche se necesitan más de 1.000 litros de agua.
La ganadería industrial ocupa hasta el 45% de la tierra. Mas de 55 millones de hectáreas han sido taladas.
Una hamburguesa necesita unos 2.500 litros de agua para su elaboración. La misma cantidad que se necesita para la elaboración de medio kilo de queso. Una sola hamburguesa equivale a dos meses completos de ducha.
Desde estos cálculos, producir un kilo de carne vacuna usa tanta agua como: •40 lavabos •300 descargas del WC •100 veces la cantidad de agua potable por persona calculada por la UNESCO.
Las operaciones ganaderas, han creado más de 700 zonas muertas inundadas por nitrógeno en nuestros océanos. Lo que comprende más de 250 mil kilómetros cuadrados de océano carente de vida, debido a los desechos que van directos al mar.

La dieta es parte de eso que llamamos cultura y por lo tanto cambia a través del tiempo. La devoción que tenemos por la carne ha conllevado a algunos problemas ambientales en el último siglo , convirtiéndose en uno de los importantes problemas que tenemos que superar para así poder alcanzar el objetivo de la sostenibilidad.
La cría animal para alimentar a la población es un poco costoso en relación a recursos naturales tal y como hemos podido observar en los datos anteriores. Y es una evidencia científica el hecho que producir alimentos de origen animal es mucho más costoso que producir alimentos de origen vegetal tales como cereales, legumbres, frutas y verduras. Lamento decirlo, pero dado a los estudios realizados es evidente que nuestro gran apetito por la carne es posible que sea uno de los más importantes desencadenantes de los problemas medioambientales que a día de hoy tenemos. Estos problemas van desde la deforestación, desencadenando la fragmentación de ecosistemas y la reducción de biodiversidad, el uso inapropiado de agroquímicos y fertilizantes, el cambio climático, y la devastación oceánica.
Es posible que consideres que la carne es un alimento imprescindible para la vida y que por lo tanto la producción animal sea un mal necesario que debemos afrontar. Es cierto que los productos animales son una fuente muy importante de alimentos para aquellos lugares pobres donde no puede crecer ningún otro alimento, pero a parte de esas regiones, el consumo animal no es necesario para ninguna etapa de la vida, sino que por el contrario, el consumo elevado de carne esta directamente relacionado con un aumento del riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2 y algunos tipos de cáncer, tal y como menciona la FAO. Por lo tanto podríamos decir que el producto animal es necesario únicamente para aquellas personas que por situación geográfica no puedan acceder a una dieta rica en vegetales, pero para el resto no es necesario.
Las problemáticas que se han destacado en los datos anteriores nos lleva a pensar si no deberíamos empezar a producir de una forma más eficiente para no consumir los recursos de este planeta. Y es que los planes a nivel mundial son incrementar la producción de carne de 300 millones de toneladas a 455 millones de toneladas para el año 2050, momento en el cual seremos 9 mil millones de personas en este planeta. Con el aumento de población previsto y el aumento de producción de productos animales, si no conseguimos reducir el impacto medioambiental derivado de la producción animal habrá un aumento de los problemas de devastación del planeta. Es cierto que se están implantando innovaciones tecnológicas en toda la cadena de producción, pero es suficiente?
Atendiendo a los datos científicos expuestos, es lógico sugerir que una reducción del consumo de carne nos ayudaría a caminar hacia un sistema agroalimentario más eficiente y hacia unas dietas más sostenible. Un reducción considerable y global marcaría una enorme diferencia en términos de sostenibilidad y salud planetaria.
Se dice que un mundo vegano es un mundo ideal, y es que si la sociedad optara por una dieta basada en planta, sin tener que matar animales para comérnoslos dedicando toda a tierra que tenemos a cultivar alimentos para alimentar a nuestro alimento, habría espacio para bosques, la vida salvaje volvería, los océanos no se verían tan afectados y su biodiversidad aumentaría, el agua de los rías estaría limpia, el aire más freso y nuestra salud mejoraría, habiendo alimento para toda la población mundial. Con una dieta vegana, cada día podrías ahorrar, 4 mil litros de agua, 20 kilos de granos, 2,7m2 de bosque, 4,5 kilos de CO2, y la vida de un animal, cada día.
Reflexión extraída en gran parte de la charla de Ezequiel Arrieta en TEDxCORDOBA. 100% recomendable.





